
La sanidad española afronta una preocupante realidad: la falta de profesionales de enfermería. Con una tasa de 6,3 profesionales por cada mil habitantes, España está a la cola de Europa, situándose muy por debajo de países como Alemania, Francia o los Países Bajos acorde a la Radiografía de la profesión enfermera. Informe de Recursos Humanos 2023, presentada a finales de octubre de 2024 por el Consejo General de Enfermería (CGE). Esta cifra refleja un déficit de 123.000 enfermeros para alcanzar la media europea, lo que supone un reto no solo para el sistema sanitario, sino también para el bienestar de toda la sociedad.
Y es que la escasez de enfermeros y enfermeras impacta de manera directa en la calidad de la atención sanitaria. A menor número, los profesionales deben asumir cargas de trabajo excesivas, lo que puede derivar en un aumento de los errores, un desgaste emocional y físico significativo y, en última instancia, una disminución de la calidad asistencial. Además, este déficit afecta también a los tiempos de espera y a la capacidad del sistema para responder a emergencias sanitarias o pandemias, como ya vivimos recientemente. La salud de los ciudadanos está en juego, y es urgente tomar medidas para revertir esta situación.
España tardaría cerca de 30 años en igualar la ratio de enfermeras de Europa, Ya pasó la pandemia... y la presión asistencial sobre las enfermeras ha empeorado, El 33% de las enfermeras europeas se jubilará en los próximos diez años A esta situación se le suma el agravante de la diferencia existente entre la demanda de personas que quieren iniciar sus estudios en el grado de Enfer Off Manuel Gazapo, director institucional de Universae Off