Hoy, 7 de septiembre, se celebra el día mundial de la distrofia muscular de Duchenne (DMD). Esta enfermedad hereditaria rara está causada por mutaciones en el gen DMD y provoca una debilidad y degeneración muscular progresivas. Afecta casi exclusivamente a los varones, con una prevalencia de en torno a 0,5 casos por cada 10.000 nacidos. Según la neuropediatra Inmaculada Pitarch, de la Unidad de Patología Neuromuscular del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, Valencia -centro de referencia nacional (CSUR) y europeo (ERN EURO-NMD)-, en los últimos años "hemos avanzado de forma muy importante en el conocimiento de la patología, tanto en su historia natural como en los mecanismos que explican su progresión". Por ello, añade, "hoy entendemos mejor que se trata de una enfermedad multisistémica, que no afecta únicamente al músculo, sino que también tiene implicaciones cardíacas, respiratorias, musculoesqueléticas, cognitivas y emocionales".
Asimismo, apunta, "hemos aprendido que cuanto antes identifiquemos la enfermedad, antes podemos anticiparnos a sus complicaciones y optimizar el seguimiento" -en España, el diagnóstico se sitúa actualmente alrededor de los tres años, aunque todavía existe margen para adelantarlo-. Otro aprendizaje fundamental es que el abordaje debe ser necesariamente multidisciplinar y adaptarse a cada etapa de la enfermedad. El conocimiento acumulado ha permitido mejorar el seguimiento y retrasar la progresión, "pero todavía no podemos hablar de curación". Por eso, avanza, el gran salto pendiente es "conseguir tratamientos capaces de modificar de manera más profunda la evolución de la enfermedad y mantener sus beneficios durante más tiempo".
Avances en el diagnósticoEn el ámbito del diagnóstico, expone el neuropediatra Marcos Madruga, presidente de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) y especialista en Neurolinkia y Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz (Sevilla), "hemos avanzado de forma muy significativa, sobre todo en la capacidad de identificar antes a los pacientes y confirmar el diagnóstico mediante estudios genéticos". El estudio Delphi muestra que en España la edad media de diagnóstico se sitúa actualmente alrededor de los 3 años, frente a los 4,2 años que se describían en estudios anteriores. "Este adelanto es muy relevante porque en Duchenne el tiempo importa: un diagnóstico más temprano permite comenzar antes el seguimiento de las complicaciones musculoesqueléticas, respiratorias, cardíacas y cognitivas", enfatiza Madruga.
También ha mejorado la capacidad para reconocer los signos que deben hacer sospechar la enfermedad, incluso antes de que la debilidad muscular sea muy evidente. A ello se suma una mayor disponibilidad de herramientas de diagnóstico molecular -de hecho, el 88% de los centros participantes en el estudio dispone de tecnología de secuenciación de nueva generación para el diagnóstico de enfermedades genéticas-. "El reto ahora es seguir acortando el intervalo entre los primeros signos y el diagnóstico y conseguir que este conocimiento llegue de manera homogénea a todos los profesionales que atienden a estos niños", destaca Madruga. Y, mirando al futuro, una de las grandes oportunidades es avanzar hacia estrategias que permitan identificar la enfermedad incluso antes de que aparezcan los síntomas, siempre que se pueda demostrar que ese diagnóstico más precoz se traduce en un beneficio clínico real.
Etapa de transición en el tratamientoActualmente el tratamiento de la DMD se basa en un abordaje integral y multidisciplinar cuyo objetivo es preservar durante el mayor tiempo posible la función muscular, retrasar la pérdida de la deambulación, prevenir las complicaciones y mantener la calidad de vida. Los glucocorticoides continúan siendo una pieza fundamental del tratamiento, y en España el deflazacort es la opción más utilizada en la práctica clínica habitual. "Su utilización ha contribuido a retrasar la progresión de la enfermedad y a mejorar distintos aspectos de la función motora, cardíaca y pulmonar, aunque su uso prolongado se asocia a efectos adversos relevantes, especialmente aumento de peso, alteraciones del crecimiento y problemas del metabolismo óseo", recalca Pitarch. Recientemente, se ha comenzado a comercializar un nuevo glucocorticoide que, en estudios y ensayos clínicos, ha demostrado un perfil de efectos secundarios más favorable que el de los corticoides clásicos.
Luz verde al fármaco para Duchenne que aspira a reemplazar a los corticoides, Una terapia celular frena en fase III la pérdida de función de los brazos en Duchenne, Sarepta defiende su terapia génica para Duchenne pese a la solicitud de retirada de la FDA Además, en los últimos años han aparecido nuevas estrategias dirigidas a diferentes mecanismos de la enfermedad, como la terapia de salto del exón, lo La distrofia muscular de Duchenne entra en una etapa de transición marcada por la tendencia hacia un diagnóstico más precoz y la llegada de nuevas terapias. Off Enrique Mezquita Neurología Pediatría Farmacología Investigación Investigación Investigación Off
De izda. a dcha.: Rita de la Plaza, tesorera del Consejo General de Farmacéuticos; Teresa Ares, presidenta del COF de Zamora, y Marcial Bravo, jefe de servicio del Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES). Foto: COF DE ZAMORA.
Manuela Buxo, Paulo Fontoura, Thomas Grenier, Jamie Haney, Véronique Jaillet, Brendan O’Callaghan, François Roger y Thomas Triomphe. Foto: SANOFI.