El aumento de la supervivencia en los pacientes con cáncer ha puesto de manifiesto la creciente relevancia de la toxicidad cardiovascular asociada a los tratamientos antineoplásicos, constituyendo actualmente una de las principales causas de morbilidad y mortalidad no oncológica. Esta realidad se ha revisado en el congreso nacional que la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), en Santiago de Compostela.
Juan Pedro Justel Pérez, miembro del grupo de trabajo de Enfermedades Cardiovasculares de Semergen; Teresa López Fernández, cardióloga en la Unidad de Cardio-Oncología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, y Vicente Pallarés, Carratalá, director de la Agencia de Formación de Semergen, han sido los encargados de esta puesta al día. Durante el debate también se han explicado las claves del documento de posicionamiento de Semergen sobre el manejo del paciente oncológico y la cardiotoxicidad en atención primaria, que es la primera guía en España y propone un modelo de atención compartido entre AP, oncología y cardiología mediante circuitos eficientes, herramientas digitales y evaluación de resultados clínicos.
El largo superviviente de cáncer, “un tsunami” de cronicidad para AP: algunos estudios apuntan que en 2040, una de cada 20 personas habrán sobrevivido a un tumor
“Este consenso era una necesidad, sobre todo por los largos supervivientes, donde la vigilancia activa de atención primaria resulta crucial. El objetivo es sensibilizar al médico de familia y contribuir a una atención coordinada y equitativa, reduciendo la variabilidad clínica y mejorando resultados”, ha explicado Vicente Pallarés.
Para el seguimiento a largo plazo, es esencial establecer circuitos de comunicación bidireccionales y funcionales, que permitan a los profesionales de AP consultar dudas al equipo hospitalario de referencia o comunicar hallazgos clínicos relevantes, disponiendo de protocolos consensuados que establezcan criterios claros de derivación programada y urgente.
Un tsunami de cronicidadJustel ha subrayado dos mensajes: el superviviente de cáncer es un paciente crónico, “con lo que conlleva y el seguimiento que precisa”, y las cardiotoxicidades pueden manifestarse años e incluso décadas después de rematado el tratamiento oncológico: “Un estudio europeo prevé que en 2040, una de cada 20 personas será superviviente de cáncer. Esto es un tsunami de cronicidad que AP va a tener que asumir”.
La intervención de atención primaria es distinta, complementaria y se encadena a lo largo de todo el proceso, desde el pre-tratamiento hasta la supervivencia a largo plazo (cuando el paciente está en remisión completa después de cinco años del final del tratamiento ). Pero es en las últimas fases cuando es determinante, como ha destacado López: “El médico de familia participa en todo el proceso, pero la intervención más importante es cuando recibe la alta”. Ha advertido además de que los tratamientos oncológicos provocan “mutaciones clonales” que adelantan la edad vascular unos 15 años.
Cardiotoxicidades severas en el 5% de los casosLa toxicidad vascular engloba desde insuficiencia cardiaca, miocarditis, arritmias, pericarditis, dislipemias e hipertensión arterial, hasta diabetes mellitus tipo 2, tromboembolismo venoso y arterial, o valvulopatías. Las terapias oncológicas responsables son principalmente quimioterapia, hormonoterapia, terapias dirigidas, inmunoterapia, radioterapia, terapias celulares y trasplante de progenitores hematopoyéticos.
A tenor de los datos facilitados por la cardióloga del Hospital La Paz, las más severas aparecen en el 4%-5% de los pacientes con tratamiento y las leves-moderadas en el 35% de los casos. De todos modos, un tercio de los pacientes tienen enfermedad cardiaca establecida en el momento del diagnóstico y, previsiblemente en el 2050, la tendrán uno de cada dos pacientes en proceso oncológico. “Es importante detectar a tiempo, estabilizar el proceso, que no haya que interrumpir el tratamiento oncológico”, ha enfatizado durante su intervención.
Dos grupos de fármacos emergen frente a la cardiotoxicidad del tratamiento oncológico, Las pistas que sugieren que mavacamten sería útil en insuficiencia por antraciclinas, Identifican una terapia efectiva para prevenir la cardiotoxicidad de las antraciclinas La importancia de estratificar el riesgoHay que estratificar el riesgo y establecer estrategias preventivas en los pacientes de alto riesgo y, tras fi La vigilancia de la cardiotoxicidad oncológica del largo superviviente requiere estratificación precoz del riesgo y la vigilancia activa que precisa cualquier crónico. Off María R.Lagoa. Cardiología Oncología Off
La estrategia combina terapia génica con unas gafas de estimulación visual. Ilustración: CORDON PRESS
El equipo que ha elaborado la revisión sobre la depresión. Foto: IR SANT PAU.
Maite Climent, coordinadora del Grupo de Trabajo de Salud de la Mujer de Sefac. Foto: SEFAC.
Trabajo con pacientes en la UIR-TCA. Foto: UIR-TCA.
Jesús Lafuente, presidente de la 10th World Intracranial Hemorrhage Conference. Foto: WICH 2026.