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Ya hay 26 adheridas al programa
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha firmado nueve acuerdos más para el control del precio de los medicamentos en el marco de su política de Nación Más Favorecida (NMF). El nuevo grupo de biofarmacéuticas que han acordado bajadas de precios está integrado por Alcon, Astellas Pharma, BeOne Medicines, BridgeBio, CSL, Kyowa Kirin, Sun Pharma, Teva Pharmaceuticals y UCB, con lo que el número total de fabricantes que, según la Casa Blanca, han alcanzado acuerdos con el Gobierno estadounidense asciende ya a 26. La Administración asegura en un comunicado que estos acuerdos cubren el 89% del mercado de medicamentos de marca.
La iniciativa persigue que los pacientes estadounidenses puedan acceder a determinados medicamentos a precios alineados con los más bajos pagados por otros países desarrollados, el principio que la citada Administración denomina Most-Favored-Nation (Nación Más Favorecida). En esta nueva ronda, los acuerdos afectan a tratamientos para enfermedades crónicas, graves y raras, entre ellas hemofilia, enfermedad de Parkinson, degeneración macular, glaucoma, patologías hepáticas, enfermedades dermatológicas y distintos tipos de cáncer.
Uno de los elementos diferenciales de esta nueva tanda de acuerdos es su alcance sobre Medicaid. Según la Casa Blanca, los acuerdos permitirán que todos los programas estatales de Medicaid tengan acceso a precios de NMF para productos de estas nueve compañías, con el objetivo de generar miles de millones de dólares de ahorro. La Administración no detalla, sin embargo, en su ficha informativa qué medicamentos concretos quedarán incluidos ni cuál será la rebaja individual aplicada a cada producto.
Segundo grupo de compañías
El anuncio da continuidad a la ronda de acuerdos alcanzada a finales de 2025 y comienzos de 2026. En diciembre del año pasado, la Administración Trump anunció pactos con nueve grandes compañías -Amgen, Boehringer Ingelheim, Bristol Myers Squibb, Gilead Sciences, GSK, MSD, Novartis, Genentech y Sanofi- que se sumaron al acuerdo inicial con Pfizer y a los alcanzados posteriormente con AstraZeneca, EMD Serono, Eli Lilly y Novo Nordisk.
En aquella primera fase, los acuerdos se presentaron como una respuesta a las exigencias de Trump para que los fabricantes equiparasen determinados precios estadounidenses con los más bajos disponibles en países desarrollados. La estrategia se apoyó además en la presión comercial ejercida por la Administración sobre el sector farmacéutico, incluida la amenaza de aranceles a las importaciones de medicamentos.
En esos casos sí trascendieron algunas rebajas concretas. Entre ellas, Amgen anunció descuentos para determinados productos a través de su programa de venta directa; BMS se comprometió a proporcionar el anticoagulante Eliquis gratuitamente a Medicaid y a reducir el precio del antirretroviral Reyataz a través de TrumpRx; Gilead anunció una rebaja del 90% para Epclusa en la plataforma; y Sanofi comunicó reducciones medias del 61% para determinados medicamentos, además de precios de 35 dólares mensuales para sus productos de insulina. También Novartis, GSK, Genentech y Boehringer Ingelheim anunciaron la incorporación de determinados productos a TrumpRx con descuentos significativos.
Ahora, el nuevo grupo incorpora fundamentalmente compañías de tamaño medio y amplía la cobertura de la estrategia a áreas terapéuticas distintas de las que habían concentrado buena parte de los acuerdos anteriores. La Casa Blanca sostiene que las nueve compañías se han comprometido a aplicar precios NMF tanto a determinados productos actuales como a los nuevos medicamentos innovadores que lancen en el futuro.
'Generous', referencia para Medicaid
El acuerdo con UCB, en concreto, permite conocer algo más sobre cómo se articula este compromiso. La compañía biotecnológica belga señala en un comunicado propio que adoptará un enfoque de precios "más equilibrado" para los futuros lanzamientos de medicamentos en los países desarrollados y que participará en el programa gubernamental Generous. Los términos económicos concretos del acuerdo, no obstante, permanecen confidenciales.
La participación de UCB en Generous resulta especialmente relevante porque conecta los acuerdos bilaterales de la Administración con el modelo que los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) están utilizando para trasladar el principio NMF a Medicaid. Así, Generous utiliza como referencia para determinados medicamentos el segundo precio neto más bajo comunicado por el fabricante en los países seleccionados, ajustado por el PIB per cápita mediante un mecanismo de paridad de poder adquisitivo. La cesta de comparación incluye a Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón, Dinamarca y Suiza.
Esta adhesión de UCB confirma, por tanto, que el modelo no se limita a una declaración política de la Administración, sino que está empezando a incorporarse a los acuerdos comerciales alcanzados individualmente con fabricantes. La compañía ha comunicado que su participación forma parte del compromiso adquirido con el Gobierno estadounidense, aunque no ha revelado los productos ni los precios concretos afectados.
Fabricar en Estados Unidos
Los acuerdos no se limitan al precio de los medicamentos. Las nueve compañías han comprometido conjuntamente al menos 19.600 millones de dólares en inversiones en fabricación farmacéutica en Estados Unidos a corto plazo, según la Casa Blanca.
El componente industrial adquiere especial relevancia en la política farmacéutica de Trump, que vincula la reducción del coste de los medicamentos con el refuerzo de la producción nacional y la reducción de la dependencia de cadenas de suministro extranjeras.
UCB es uno de los ejemplos más claros de esta vertiente industrial. La compañía recuerda que a comienzos de año anunció una nueva planta de fabricación de productos biológicos en Georgia, que constituye la mayor inversión manufacturera de su historia. Según sus propias estimaciones, el proyecto generará alrededor de 5.000 millones de dólares de impacto económico en Estados Unidos y más de 330 puestos de trabajo altamente cualificados.
La nueva infraestructura está concebida para reforzar la capacidad de fabricación estadounidense y la resiliencia de la cadena de suministro de medicamentos actuales y futuros, especialmente en las áreas de inmunología y enfermedades raras. UCB cuenta además con una presencia consolidada en Estados Unidos, donde tiene cerca de 2.000 empleados y ha incrementado su plantilla en el país más de un 70% desde 2017. Más de una cuarta parte de sus trabajadores estadounidenses se dedica a investigación y desarrollo, según la compañía.
Nueve grandes farmas pactan bajadas de precios selectivas con Trump, El sector farmacéutico deja atrás su 'annus horribilis'; o no..., 'TrumpRx': una medida más para controlar los precios de los medicamentos en EEUU
El caso de UCB también arroja luz sobre uno de los elementos menos visibles de los acuerdos anunciados por Trump: el intercambio entre compromisos de
Alcon, Astellas, BeOne , BridgeBio, CSL, Kyowa Kirin, Sun Pharma, Teva y UCB se comprometen a aplicar precios de Nación Más Favorecida y a reforzar su producción en EEUU.
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Cristina G. Real
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